Posteado por: JaD | 21 julio, 2014

Un noctámbulo más

3:37 am:

Salí del cuarto común de dormir porque, a pesar de que el calor de Monterrey desnaturaliza tu estructura proteínica bajo la sombra, y tenía un bellísimo y moderno minisplit paliando tal martirio, mi problema era mayor y menos controlable… No puedo dormir. Me encierro en mi cuarto, con el colchón en el suelo y las dos ventanas, usualmente tan airosas, me regalaron esta noche un par de bocinas intermitentes de silencio. Un silencio si bien absoluto, pero muy bello, como un negro aterciopelado, liso, perfecto y que inspira algo de paz; paz que es mínimamente ondeada como tela por los ruidos de los peregrinos de la carretera.

Amo ambas ventanas: una es el marco de mi mundo conocido, es donde termina el día; la ruidosa que me enmarca mis Mitras. La otra me regala el amanecer, y cuando es de noche, me dá una quebrada surrealista hacia un mar y una costa de luces, allá en la raya del horizonte. Justo ahora, en mis paseos entre cuartos y el acostarse y no acostarse; con la cabeza en esa segunda ventana, empieza esto…

3:58 am:

Sigo con mi yeso, que empezó como una segunda piel y ahora es un departamento para un chamorro enflaquecido. No lo soporto más; empiezo a arañarlo. La sangre me exaspera y tomo una pluma, añorando romper en trozos esa carcasa. Agujera sólamente, la olvido y me concentro en mi objetivo: ya si mi pierna no quiere ser el medio, a la porra con él: igual, nunca se va de mí este palo tieso. Bajo las escaleras con las nalgas. Bebo agua, respiro. Aún creo que un delgado y desorbitado tipo cojo, sudoroso y sin playera llamará la atención, pero esta tierra es salvaje, y yo casi tanto como pudiera serlo: no creo ser tan llamativo.

Ya voy saliendo por el portón, haciendo de claves con las muletas y los guijarros… Es delicioso, soy como un esclavo maltrecho y sin propósitos corriendo, no a la libertad, no a algún par de brazos; corro a lo que sé que sólo me dará un alivio, y que sólo me muestra las cosas. Sabe que el camino ahí está y yo lo tomaré en la dirección que quiera; sabe que estoy bien, que sí, que siempre estoy bien y que sólo quiero sacarlo. Sabe que es perfecto para mí acercármele.

4:07 am:

Como lo incontenible que viene, como el éxtasis, después del placer que fueron los primeros metros, me percato de a dónde me estoy acercando… Es sólo una banqueta y una calle lateral lo que me separa del corazón del silencio, del eje de lo que ahora es mi mundo interno; el altar de mi interior se hallaba ante mí; en un arrastrar más estaré en él. Tirándolo todo y tirándome ahí, es todo.

4:12 am: Llegué a en medio de la carretera. Estoy tirado en medio de la carretera, y ofrezco mi sudor, mis llagas en las costillas, las últimas colillas de la orilla de mi habitación; quisiera decorar este silencio con gritos que nadie oirá ni importarán sólo para hacer más vivo y dramático este momento, pero hacerlo es peor que la peor de las violaciones. Ya es demasiado significativo en sí.

Estoy en el asfalto y ni los gritos de mamá, ni las exigencias de papá me harán levantarme. Estoy por donde a diario los autos vuelan, y ni las grietas del suelo, dibujándose en un sólo trazo con mis coyunturas; ni esa fusión epifánica me parará de aquí. De aquí sólo me moverán cuatro cosas: que por fin empiece a llorar, a llorar como aquella vez que nadie escuchó el ahogo que me producía mis palabras, más dolorosas aún que ahogarse… “Sal de mí, por favor ya dal de mí”. Lo segudo sería que la sensación de paz y esas fisuras en la materia me tocaran el espíritu tan sólo una vez y que durara para siempre esa unión; y la tierra y el polvo serían lo único que querré conocer de ahí en delante, para vivir en algún lugar de las faldas del cerro… Lo tercero, y no menos importante e incontroloble, sería que pasara un trailes sonando su claxon: eso sería más que claro para mi mente que el agua para el sediento. Y lo cuarto, y menos especial, pero más probable, sería que entrara alguien y me moviera la mano de la sien.

No, nunca pensé en suicidarme. Sólo quiero estar en el corazón del silencio y saber si así, sin estetoscopios, sin victorias, sin personas, sin palabras, sin realidades…

…Puedo escuchar mi corazón latiendo.

4:17 am:

Sigo en la ventana. Ella me llevó hasta allá. Una vez más. Pamparios.  

La tomé en 2011; es Creative Commons Atribución ;)

La tomé en 2011; es Creative Commons Atribución ;)

Posteado por: JaD | 6 noviembre, 2013

Enganchados

Lo tengo en mente, más no sé cómo podríamos llamar a esto de ir en bicicleta o patineta por la ciudad y, para ahorrarte esfuerzo y tiempo (y por un divertido y compartido convenio entre conductores de vehículos motorizados y de tracción humana), te enganchas de la caja de alguna camioneta o de la manija de algún autobús y te trasladas sin gastar energías, gozando de un poco de adrenalina y velocidad extras. Lo llamo engancharse, o car-bike hooking.

ImagenQuisiera proponer algún código de conducta entre quien ofrece su coche y quien se engancha a uno desde su bicicleta; para evitar malos entendidos y maximizar la seguridad, la diversión y la eficiencia de esta práctica que algunos ciclistas urbanos medio extremos hemos apllicado alguna vez. Por si quedan dudas: no hay ley o reglamento alguno que lo prohíba, al menos no en México o que yo sepa. Si lo hay, estaría de lujo que nos lo hicieran saber.

  • Debe haber consentimiento mutuo y claro de querer engancharse al coche de alguien, ya sea dirigiéndose la palabra o con señas claras.
  • El vehículo debe estar en el carril más próximo a la acera; nada de agarrarse al coche del carril rápido y quedar enganchado entre otros coches en movimiento.
  • Quien conduce el auto debe ser prudente con su velocidad, con el frenado, con la distancia entre su vehículo, el ciclista enganchado y los autos estacionados, los peatones y otros obstáculos.
  • Debería haber cierta noción de a dónde se dirige cada uno, para saber cuánto tiempo se pasará uno enganchado o si el vehículo dará vuelta en otra dirección o decide cambiar de carril. Avisar con tiempo antes de cualquier cambio de ruta o si se quiere seguir enganchado o con alguien enganchado a tu auto.
  • Si no te sientes capaz de poder sujetarte al auto, tu bicicleta no está en óptimas condiciones, el clima es adverso, o tus fuerzas o habilidad no son suficientes, olvídate de engancharte. Igual si como conductor temes poner en riesgo al ciclista, más que darle un pequeño paseo, mejor niégale la oportunidad de engancharse (todo con cortesía y claro).
  • ¿Por qué no? Que los vehículos de los entusiastas incluyan una calcomanía en su parte trasera para indicar que son viables para que te enganches a ellos. Incluso, para los más extremos, instalar una agarradera bien firme y con reflejante para que el ciclista de turno se sujete y vámonos. Yo lo haría si tuviera coche.

    Aquí les dejo una idea de cómo podría ser una calcomanía de car-bile hooking. Es pésima, lo sé; si alguien se anima a hacerla mejor con gusto la publico aquí:
    Imagen
    ¿Has practicado car-bike hooking? ¿Qué opinas al respecto? Todo eso y más déjalo en comentarios; es muy interesante saber qué opinamos todos al respecto.

    Agregando: si quieres saber más sobre ciclismo urbano en Monterrey (rutas, reparación, consejos, avances y noticias sobre movilidad inclusiva en la ciudad, activismo, ecología y reuniones), lo puedes averiguar en la página de los amigos de Pueblo Bicicletero ;)

Posteado por: JaD | 10 julio, 2013

Actualización y necesidad

Ya casi no piden ni contratan escritores a granel, porque a granel ya casi no hay.

Necesitaba esto. No es sólo la responsabilidad de darle de comer al blog, sino el impulso de sacar cosas de mí que se reafirman o se diluyen o trascienden al escribirlas; es como un ritual donde me proyecto y termino aceptándome, invocándome o transformándome…

 

Usualmente, cuando me identifico con algo, sea causa, idea, música, costumbre, posibilidad, lo que sea, lo absorbo apasionadamente, lo disfruto, lo expreso, tratando de vivirlo íntegra y totalmente, hasta el punto de casi perderme en eso y es cuando empieza mi regulación interna, y yo mismo incorporo ese algo a mi bagaje personal y no sóy más una etiqueta de persona, sino una persona que expresa desde lo más profundo una flexible y cálida afinidad con algo.

 

Me he pasado de la total idealización de la vida y comodidad, un tanto bruscamente pero progresivo, a pensar más en mi fortalecimiento interno y externo, a invertir esfuerzos y energía en la supervivencia básica, a sólo procurar lo necesario y priorizar mi tiempo a lo esencial, a las relaciones cercanas, a la convivencia familiar en la comunión más perfecta que nuestras diferencias y ocupaciones nos permite; a lanzarme de lleno al mundo, a tratar de ser más espontáneo, proactivo y abierto a la vida, y no encasillarme. A recibir y tratar de ser recibido y, en la medida de mi aún limitado paradigma, dar.

 

Puedo ser muy proselitista a la hora de hallar algo que me inspira y tratar de vivir sólo bajo las normas esperadas bajo ciertas líneas de conducta e ideología, y mostrar mi rechazo absoluto ante los demás, volverme incluso prepotente cuando me llevan la contraria. Siempre tendía a inflarme apenas se me reconocía un cambio, ya sea neutral o digno de admiración, como mi inteligencia. Podía ser muy arrogante; por eso, desde temprana edad, traté mejor de reprimirme al máximo, aunque igualmente sufría. Opté por la modestia, y tratar de que mis virtudes, las que fueran, fueran sólo ejemplo viviente y de provecho personal o social, o al menos que molestasen o perjudicasen a alguien lo menos posible. Eso explica mucho de mi tolerancia y ganas de escuchar y aprender, y no tanto de enseñar (aunque reconozco que, si me lo propusiera con verdadero dominio de mì mismo y sincero liderazgo, podría hacerlo muy bien. Y estoy en eso).

 

Elegí guiarme lo más posible hacia el Open Source y el Creative Commons Optando por Linux (Debian, Ubuntu y Android en especial) y buscando vbandas que de preferencia ofrezcan música libre por Internet y apoyando a las que me gusten. Al principio tiraba mucha carrilla a quienes copiaban CD’s de Windows, sin embargo apoyaba la compartición P2P de música; qué puedo decir, si seguramente el sistema desde el que escribo en el cybercafé es un XP pirata, y al pagar apoyo que siga esto, y al escuchar MP3 seguro sigo alimentando las redes de intercambio. Lo último me parece bien, compartir cultura; lo seguyndo me parece ahora más un asunto de libertad y seguridad (no compares lo modificable y legible del código abierto con un sistema privativo. Fácil.)

 

Si escogí ser al principio vegan, coqueteando con lo raw y el frutarianismo, fue porque todas las ventajas visibles y lo que representa para muchos no consumir animales: vas contra una parte del sistema que no me gustó nunca, que es la violencia y el especismo, y el constante envenenamiento a través de sus productos a nosostros mismos; porque es màs saludable y económico (y el que sea algo más barato siempre me puede; soy naturalmente un estóico ahorrador, así me educaron a pesar de muchos ejemplos contrarios); es pacifista, es menos contaminante y lo considero mucho màs adaptado a nuestra anatomía. Y es considerar a los animales como lo que somos: hermanos de reino. No quiero que se derrame sangre de seres que no pidieron ser comidos, que sienten tan parecido a mí.

 

También por eso trato de comprar local, artesanal o socialmente responsable, para tratar de no apoyar el abuso sobre los de mi misma especie. O tratar de fabricar cosas de uso diario y personal por mí mismo. Digo, sería muy estúpido defender a los demás animales y no ver por los míos, así como es desconsiderado siquiera preguntarse de dónde vino el filete que cenas mientras trabajas por la paz mundial.

 

Lo actualizaré apenas tenga más tiempo…

Posteado por: JaD | 20 mayo, 2013

A los Dioses ocultos

No puedo más que escribirnos esta carta a ambos. Dicen que a veces es necesario escribirse a uno mismo para hacer consciente lo que uno ya está viviendo, para darle nombre a lo que ya es…

No te miento: llegué al teclado con toda la intención, pero sin las palabras; me aferraré a las direccionales de tu nave para buscar inspiración en tu interior. Sólo quiero narrar un poco, divagar, ensoñarme con lo más firme, real y fuerte que tengo: 28 de Diciembre, 14 y 19 de Febrero… 17 de Mayo. Creo que terminaremos por festejar casi todo el calendario; y me parece bien, digo, ya estamos en ese plan desde siempre, pero qué chido ahora tener nombre y evento para cada día.

Imagen

Eres una energía dorada, chispeante, llena de determinación y que actúa a sus anchas, nada te detiene; aparentas una simpleza para manejarte en la vida y puedo sentir que estás llena de sabiduría, de una intuición que roza la razón más analítica (o quizás es al revés). Sabes cómo hacerme sentir tu poder: te puede bastar tu simple presencia, tu parada, tu caminar; puedes mostrarme cómo dominas con la furia de un león en la sabana de mi piel, profunda y decidida a acabarme, y contagiado de tu éxtasis, me haces sentir un poco león también a mí y brindarte duelo hasta agotarte y mostrarme tus dientes, aún deseosos de mi carne…

Te encanta la explosión, el golpe mortal y seco, ese momento culmen y cegador; me llevas disparado a nuestro mundo y estiras los segundos hasta congelarlos, hasta que crepitan y se nos olvida todo a ambos. Eres el rock indie estruendoso y bailable que me pone en trance y me estremece, me llena de energía.

Te tomo de la mano y te llevo por el sendero oscuro, agazapados al suelo nevado nos Imagenarrastramos, entre pecas; te muestro las maravillas serenas del placer de acariciar lento con los pies las praderas del lobo. Empiezas a ver luz y sombras encontradas, te llevo al vaivén de extremos, te invito a bailar al paso de las gotas de agua, sin soltarme, sin usar más que tus manos y mi boca para ser el amor, para ser un poco más nosotros, en la oscuridad, con tu precioso vestido de nada… Y turnarnos en un viaje que nada envidia a la más frenética psicodelia, rellenos de lava y agitados por tormentas.

Te envuelvo en alas de plata, de filo terrible pero que apenas te acarician; no te haré daño, pues hacerlo es ofender de las expresiones más divinas de la vida que me tocó conocer. En verdad eres tan valiosa, tan profundamente mía, ten dueña de mí; has manchado y permeado todo, y feliz te salpico de mí. Me haces muy feliz.

Y no voy a reducirnos a simples palabras: tú y yo sabemos muy bien la magia en la que se ha vuelto la vida diaria. Te amo, Ale Garza: mi protectora; y yo, tu camino <3

Posteado por: JaD | 15 noviembre, 2012

¿Eres ciclista urbano? Come tomate

Chance y no haya una relación clara entre andar en bici por la ciudad y comer tomate a primera vista, pero créeme, la hay, y es muy bueno que se sepa.

Por jddarkdeath, de DiantArt

Hace ya tiempo que me transporto regularmente en bicla; tiempo antes lo hacía en camión, y los tiempos son muy similares y, conjugando la bicicleta con el Metro, obtienes tiempos muy buenos y muchos destinos a bajo costo ;) Llegué a la conclusión de que, al igual que la gente con sus coches, cuidan el cobustible y el motor, debo cuidar el combustible y el motor de mi bici, es decir, debo cuidar mi alimentación y hacer ejercicio para mantenerme en forma: es por eso que me oriento lo más que me es posible a comer vegano, crudo y con preferencia a las frutas, y todos los días hago Tae Kwon Do o troto. Pero comer bien y hacer ejercicio no es lo único que se puede hacer: el tabaco disminuye la capacidad pulmonar, muy necesaria a la hora de pedalear.

Hasta ahí todo muy saludable y óptimo para biblear a gusto y eficientemente; pero hay un factor más, con el que lidiamos a diario quienes nos movemos a dos ruedas por la ciudad: el humo generado por el tráfico intenso de Monterrey. Hace rato la gente de Pueblo Bicicletero publicó, basándose en una investigación publicada en un periódico, que el sucio gas que sale de tantos escapes puede ocasionar casi el 10% porciento de los ataques al corazón, más de los generados por el consumo de alcohol y otras drogas, y a ese gas estamos muy expuestos los ciclistas siempre (y cómo no estarlo: vivimos en una ciudad industrial llena de tráileres, camiones, camionetas… ¡tráileres!); los componentes de la gasolina son hidrocarburos, es decir, animales muertos de hace millones de años vueltos aceite; materia orgánica que a fín de cuentas es quemada, produciendo en su calentamiento modificaciones, muchas de ellas posibles cancerígenos y oxidantes celulares que pueden repercutir en la salud del corazón y de todo el cuerpo.

Bien, ahora sabemos que el humo de los escapes de los vehículos con motor puede generar ataques al corazón, y que los ciclistas nos vemos afectados por eso, ¿y? Pues bien, ahora hemos de saber que el tomate es rojo porque presenta carotenoides, y de los más abundantes en este vegetal es el licopeno, que le da su color rojo sabrosón. Pero no sólo hace eso; el licopeno es una sustancia antioxidante muy potente que manteniendo a raya a los radicales libres, responsables del daño a las células y de errores genéticos que pueden derivar en cosas nada divertidas. En lo personal, recomiendo comer 1 ó 2 tomates diarios por lo menos para contrarrestar los efectos que pudieran tener los gases producto de la conbustión de los autos en el cuerpo.

Esto me recuerda la historia de un tío, que murió antes de que yo naciera: se llamaba Paco, y dicen que era un gran bebedor pero, sobre todo, un gran bicicletero: a todas partes iba y llegaba en bici; incluso llegaba a las cantinas pedaleando y se iba de ellas de igual forma. Lo mató un ataque fulminante al corazón. Empiezo a creer que fue por exponerse todos los días a los gases aún más tóxicos que los actuales de los vehículos, entre los cuales circulaba para ir al trabajo… Y veo que el gusto por la bicicleta y el buen vino ya viene de familia, jajaja! ;)

Pues ya saben: si andan en bicicleta por la ciudad, procuren comer muchos tomates, para protejer su corazón y deleitar su paladar; otras recomendaciones para ciclismo urbano están más que rezadas en muchos sitios, pero creo esto es algo que debe saberse e incluirse entre los varios consejos que se dan a los que rodamos por las calles y avenidas de la loca ciudad de Monterrey. ¡Muy buenos días, gente bonita!

JaD! | Ferrer

Posteado por: JaD | 26 marzo, 2012

Tres Mujeres

Nada como estar tras la ventana viendo al sol de la tarde mientras se come una fruta; un plátano para ser
más específicos. Fue en eso cuando pasaron caminando por la orilla de la calle 3 mujeres. Dejé de mirar al
sol y hasta mastiqué con menor cuidado y celeridad mi bocado por observarlas y desmenuzar con la
mirada lo que eran, lo que hacían…

 

Imagen

Al parecer venían del supermercado detrás de mi casa; entre ellas y yo hay, de cercano a distante, el
vidrio, un poco del patio de la casa, una barda y tierra sola y aplanada fuera ya de la colonia; iban entre la
calle y la tierra, ya que banqueta no hay. Como dije, eran tres: dos de ellas por detrás y una más
adelantada,pero todas juntas, hacia un mismo lugar.

Las dos rezagadas ni en cuenta del derroche de curvas que eran usando esos pantalones tan ajustados y
chirriantes que vestían; lástima que no había casi gente, y menos de la que sabe deleitarse con tales
líneas en movimiento. Platicando, pues cómo iban a darse cuenta del inconsciente vaivén de sus cuerpos.
Estaban al pendiente de la mujer que iba adelante de ella, pero también sumergidas en la plática, poco
animado creo yo, y sumergidas también en una parsimonia que, o les invadía desde tiempo atrás, o ellas
mismas generaban, y que se reflejaba en su caminar; parsimonia que hacía de sus caderas un espectáculo
aún más cadencioso, aún más expectante: como tentando en cámara lenta, como en la ávida imaginación
de un quinceañero que soñando va con figuras en sus carnes paseando desnudas y nada pudorosas… De
pronto se siente uno más joven; pero sólo es un atisbo de viejas ideas, que no logran estremecer mucho
quien soy ahora y lo que quiero escribir.

La tercera, con pasos más rápidos y menos efectivos a la hora de avanzar por su longitud, iba más
ensimismada que fijándose en su entorno; más no era una estupefacción vacía, sino totalmente
consciente; de esas formas de consciencia que sólo de niño uno logra sentir y vivir a cada momento (y
escribiendo esto y recordando, no es que sea yo argentino, pero ya desde chiquito uno sentía que tenía
pensamiento elevado y recuerdos que perdurarían por mucho tiempo). Volviendo a la mujer, o más bien,
niña… Iba esta abierta a la experiencia de ser ella misma y volando con esos carricitos que tenía por
piernas, moviéndose divertidamente en su entubado de mezclilla, mezclando la información que tenía
dentro de ella con la que recibía de fuera, y armando así la matriz en la que se movía, y regresando a
ratos a esa cadena y ese faro que eran las otras dos mujeres, de las que estaba a su cuidado, y que sabía
que no podía separarse mucho en su caminar y su cabeza, pues se le llamaría la atención, cosa incómoda.

Aún el sol alumbraba a las seis de la tarde y, mientras yo me imaginaba cómo me vería a mí mismo desde
afuera, mirando por la ventana con un plátano en la mano, las tres mujeres, ignorantes de su extraño
observador, seguían en la escena ejecutando todo tal cual lo relato, primero sobre el límite de la calle y
la tierra, después… Después ya no supe, porque un vehículo me bloqueó la vista unos segundos, a los
cuales vi que la niña cruzó porque al parecer quería caminar sobre el pasto del canal que está en medio
de la calle. Se detuvo, como esperando a que la otras dos mujeres cruzaran y entendieran su deseo; ahora
incumplido por la indiferencia de ellas, por lo que tuvo que volver a tomar el camino de asfalto y polvo.

Desaparecen. Es ahora que empiezo a masticar otra vez el bocado de plátano en mi boca, y vuelvo a
sentir el sol que hace rato miraba. Apenas termine la fruta y empiezo a escribir esto.

 

Quiero viajar…

Posteado por: JaD | 25 enero, 2012

Seca y Pasada Carta Abierta a: La Criatura del Sol

En honor a esas palabras, sentires y pensares que surgen con el impulso de la pasión y, con ese mismo ímpetu, son enterradas para jamás decirse ni contarse… La gente cambia a un ritmo a veces vertiginoso. Con mero valor literario, si lo quieren ver así.

22 de Enero de 2012

El miedo no es exclusivo de ti. Escribir esto me congela, más que liberarme; ya venía pensando en cosas así desde hace días, ya de esto había hablado con una amiga.

Yo tabién tengo miedo. Con todo y tu sonrisa, tu mirada, tu ser completo inspirando confianza al corazón, el cerebro mete la pata y me muestra un razonamiento, casi irrefutable: “Casi no la conoces, ella no te conoce”. E intento poner de lado el sentimiento, que a pesar de nuestras muchas precauciones siento que llega a fluir; pero tú no sólo estremeces mi cuerpo: también me haces usar la cabeza.

Te vi llorar. De alegría, al parecer; siempre he creído que cuando derramas lágrimas de felicidad es porque no soportas el sentimiento, lo detestas incluso. Como cuando comes tanto dulce hasta ya no sentirlo delicioso… Te empalagué. Fíjate, yo estaba en explosión, incendiándome en creatividad, en esfuerzo, en verdadero sentimiento y, sin embargo, traté de darme flujo y ritmo para no ahogarte en un sólo día… No sé si en realidad te empalagué o la espera de mis mieles te impacientó; no importa, ambos ya tenemos miedo.

No es el mejor espacio para bromas (no lo es, pero lo que diré lo parecerá), pero creo que tu madre es ahora $1,000 más rica. Odio la idea de perderte, ahora que mis palabras cobraban vida y destino, y mis actos valor y sacrificio; conociéndome, debo admitir que si en estos momentos te fueses de mi vida tán fácil como has llegado… Simplemente vuelvo a mi apacible autismo; bajo el interruptor, para seguir gozando de la oscuridad que emano y me rodea. Me duele, me dolería, ¡lo juro! …Más no voy a luchar una guerra pasada, ni revivir a un muerto tampoco. Haré lo que pueda, pelearé por lo que haga; no puedo prometerte nada, ni sé si en el intento el amor muera, se pierda, llegue a una nueva puerta o regrese a ser amistad. Justo ahora no sé qué hacer, a dónde ir, de qué agarrarme o qué creer…

Dejémoslo escurrirse entre nuestras manos, a ver quién pesca más, quién pierde menos. Por mientras, aún sigo aquí, Reyna.

Una cosa más: yo no rompo en lloviznas, me acumulo nubes hasta destruirme en un huracán. Esta nube se junta de mientras a mi preciada colección de pesares. Veamos cuándo empiezan los rayos a caer…

JaD! | Ferrer

Older Posts »

Categorías

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 689 seguidores